martes, 18 de febrero de 2020

El 1492 posmoderno

Como se previno, para efectos nuestros, mentor, saber mucho o poco da lo mismo. Ya dijo don Alonso: Mientras ladren... -refiriéndose a los perros que así probaban el andar de él y su escudero.

Abuelo, el pesimismo de la posmodernidad creó narrativas -no se te ocurra decir discursos o cosa parecida, eh- muy complejas.
“Los desastres bursátiles se producen porque cada uno adopta una decisión equivocada, y la suma de todas ellas crea el pánico. Después el que no tiene nervios de acero se pregunta: ‘¿Quién ha urdido esta conspiración? ¿A quién beneficia?’ Y pobre del que no logre descubrir un enemigo que haya conspirado, porque se siente culpable”.
Ve, hasta el blogger, habituado a nuestras vetustas cabezas, se marea con sus razonamientos.
Eco escribió eso en El cementerio de Praga, como si El nombre de la rosa saltara un siglo para llevarnos a Fugger y compañía contagiado por El código Da Vinci. Porque, como observamos, sabe que Montaigne tenía razón contemplando la obra ultramarina europea: "Creemos asirlo todo y apretamos solo viento". 
Sobre ella, ¿recuerdas también?, dijo Chaunu: "La mayor mutación jamás habida en el espacio humano". "En el siglo XIII , ninguna civilización conocía más de un tercio del planeta -cotinuaba-. El horizonte de Occidente cubría, a través de espesas brumas, 30 % de la superficie de las tierras, y de 4 a 5 % de la superficie de los mares."
Fue mi guía cuando dediqué ocho años al tema para ver eclosionar a los seis procesos civilizatorios y concluir con La invención de América." "Todo lo solido se desvanece en el aire" ya entonces. Marx y sus contemporáneos socialistas, no importa la especie, estaban hartos de eso, y Lenin-Trotsky, Rosa de Luxemburgo, Durruti, Mao, Hochiming, el Che, idem. Al pan pan y al vino vino, pensaron obrando en consecuencia. Una guerra de las galaxias echó todo por tierra y, como los mexicas y quiches, vimos al universo hacerse trizas, hasta que la burbuja inmobiliaria -2007, no olvides- empujó esa crisis que el capitalismo no puede superar y los bancos centrales, incluyendo desde luego al europeo cuyas riendas Atelli-avieso 1492 llevó por un tiempo, aventaron dinero a diestra y siniestra, dando la última alerta a quienes con desesperación buscan nuestros últimos recurros naturales y son coléricos Diegos de Velasco, Aguirres, Alvarados, etcétera.
Hoy una niña muerta al sur de mi ciudad parece ser la gota que derrama el vaso. Nadie vio nada, comenzando por sus padres, reiteradamente acusados de mal trato. Corrió con peor suerte que otra años atrás a quien los compañeritos usaron para "jugar a ser violadores".
Solidos desvanciéndose mientras Jacobo Jugger brinca de gusto bajo tierra. Para ello trabajó arduamente, compitiendo con los Musler, vecinos suyos en esa pequeña ciudad llamada Augsburgo.
"Esta revolución de espacio, al igual que más tarde la revolución industrial -concluye Chaunu-, se hizo a partir de un sector geográfico privilegiado entre el norte de Italia y la Hispania atlántica (apenas de 200 000 XXI a 300 000 km). Esta revolución fue ante todo invención y, por lo tanto, privilegio de una minoría" así de pequeña.

Posmodenidad y triunfo absoluto del capital financiero. Especula la Bolsa, especula el pensamiento.
-Belarmo, disponemos ya de lo necesario para continuar el camino hacia adelante y atrás. Es posible ahora conectar con la Gewandhaus, sala musical ejemplo del siglo XVIII, por ejemplo, o los Rothschild, grandes banqueros en esa época, y otros desvaríos nuestros.
-¿Y la Revolución Mundial?
-Te la encargué, ¿no?
-¿Y China siglo XIV, a cuyas puertas no hay manera de llegar por culpa tuya?
-¿Mía? Reclámale a Battuta. Bueno, Chaunu y Wolf pueden introducírnosla y sin usar caravanas, que no importa con cuánto lujo estén aderezadas, cansan.
-Huevón.
-Por mí vamos a pincel.
-¿Cómo?
-A pie.
Escúchase la más sonora carcajada.

PD Conteporánea a Fugger es este lamina publicada precisamente en Ausburgo, como parte de un libro que compendia el conocimiento. 
Jacobo bien pudo ver allí sus autoretratos.


              

lunes, 17 de febrero de 2020

Fugger y la ira de Dios

Esta es una de las películas mayores dirigidas por Werner Herzog. Debería ir en su idioma original porque doblada pierde fuerza. 
El título es fidelísimo y alude no al poseído, Aguirre, sino a quien ordenó su comportamiento: el Señor, que guiaba a la cristiandad latina y padre del Renacimiento. 
Como ese psicopata, según gustan llamarlo ahora, había muchos en nuestra América recién conquistada-inventada. Digamos, Diego de Velázquez y compañía -véasa el Haití cuadernoso. 
Abundan también en Mesoamérica y hacia el norte "chichimeca" y nosotros, centralistas a grados también demenciales, pareciéramos tener uno solo, contracara de Cortés: ese Pedro de Alvarado a quien respondieron los castellanos durante la Matanza del Templo Mayor, recogida con horror por La visión de los vencidos.
"Pues algunos intentaban salir: allí en la entrada los herían, los apuñalaban. Otros escalaban los muros; pero no pudieron salvarse. Otros se metieron en la casa común: allí sí se pusieron en salvo. Otros se entremetieron entre los muertos, se fingieron muertos para escapar. Aparentando ser muertos, se salvaron. Pero si entonces alguno se ponía en pie, lo veían y lo acuchillaban.
"La sangre de los guerreros cual si fuera agua corría: como agua que se ha encharcado y el hedor de la sangre se alzaba al aire, y de las entrañas que parecían arrastrarse.
"Y los españoles andaban por doquiera en busca de las casas de la comunidad: por doquiera lanzaban estocadas, buscaban cosas: por si alguno estaba oculto allí; por doquiera anduvieron, todo lo escudriñaron. En las casas comunales por todas partes rebuscaron."
Tras esta acción don Hernán, que debió salir de Tenochtitlan unos días, montó en cólera, aseguran.
Mientras, Jacobo Fugger, desconociendo el hecho, se frotaba las manos en su celebración.
Después Alvarado comandaría a los adelantados en tierras del Popol-Vuh. 
-El péndulo de Foucault -susurra Óscar a mi oído.
-¿Cómo?
-Busque ahí.
Le hago caso y al azar encuentro unas frases: "Me estaba preguntando quiénes somos nosotros. Nosotros, que pensamos que Hamlet es más real que el portero de nuestra casa”. Y luego: “Los desastres bursátiles se producen porque cada uno adopta una decisión equivocada, y la suma de todas ellas crea el pánico. Después el que no tiene nervios de acero se pregunta: ‘¿Quién ha urdido esta conspiración? ¿A quién beneficia?’ Y pobre del que no logre descubrir un enemigo que haya conspirado, porque se siente culpable”.
-Óscar, -respondo- suena muy interesante, pero...
-También El cementerio de Praga.
Me asomo al libro. Hay un prólogo: "Nada es lo que parece ni nadie es quien dice ser".
-Creo entender pero como jamás leí a Eco...
-Anda usted sobre su marxiano "todo lo solido se desvanece en el aire", ¿no? Pues ahí está la confirmación del origen, me parece.
-Déjeme pensarlo. Conspiraciones templarias... ¿Sabía usted que esa orden quizá sentó las bases para los modernos sistemas financieros?
-Sí, justamente.
-Sigo sin entender cómo en dos siglos Europa pasó de Las Cruzadas a tener enormes riquezas que se manejaban desde ciudades abiertas, con trazas reticulares, sistemas para liberar deshechos... y enseguida a la materialización de Merlín.
-Lea Q, de Luther Blisset, pseudónimo del colectivo italiano que luego se llamó Wu Ming. 
-"Q nos ofrece un viaje a través de la Europa más conflictiva en los 40 años que abarcan la historia (1515 - 1555) que nos llevará de Alemania a Venecia pasando por otros muchos lugares", dice ahí.
-Hágame caso.
Entretanto regreso a quien me guió hace treinta años. Empieza así: "La expansión europea es la explosión planetaria de la cristiandad latina en detrimento de la misma Europa, o más exactamente, el gran cambio acaecido en el diálogo del hombre y del espacio".  

domingo, 16 de febrero de 2020

1492

Abuelo, tras notas fallidas parece que al fin podemos contar la historia, no como fue sino de manera conveniente para nosotros. 
Se me pasó la mano, reconozco, al maltratar a un poderoso intelectual francés:
Así de sin mesura es quien en 1991 imita al Amadís de Gaula y sus coprotagonistas, que pretenden remedar a Arturo, Ginebra, Lanzarote, el mago Merlín o, ni más ni menos, Perceval, en aventuras cuyo mayor desatino es la pobreza de ingenio -don Alonso Quijano no debió batir molinos ventosos, sino arañas que crecían entre el pobre cuartucho donde dormía, por tales desafortunadísimas lecturas. 
¿Nuestro autor hizo su planteamiento por economía, materia que conoce bien? En cualquier caso, nos sirve.
"En tiempos muy antiguos exitió un gigante guerrero, triunfante, dominador -dice-. Un día, fatigado, se detuvo. Aturdido, torturado, fue dado por muerto, encadenado por mútiples amos (...)
Entonces, el gigante fraguó su plan: recuperar sus fuerzas (...) y partir hacia la conquista del mundo (...) El gigante era Europa..."
Sobre la existencia del gigante no hay duda. Llamarlo Europa y darle tal profundidad histórica es sobrepasarse. Con mucho más justicia procede este paisano suyo y al comparar curriculums entre ellos queda claro: solo en uno puede confiarse eticamente. 
Conozco sus trabajos al dedillo, pues permitirieron el modesto mío. Chaunu pesa continentes, no los califica, como sin reconocerlo hace Attali. Y la cuestión reside sobre todo ahí, si seguimos la pista de La invención de América
Ah, reinventar a capricho, grandísimo privilegio occidental que lleva cinco siglos acumulando las más arteras mentiras sobre nuestro Nuevo Mundo -¿o no, Colón, el del paraíso pedido descubierto en Venezuela, o Sahagún y sus presagios, o Volatire, Bufon, Hegel y un largo etcétera al declarar estas tierras por igual imberbes y corruptas, verdad, Gerbi?
En realidad el gigante se llamaba Renacimiento y estaba representado por personajes estilo Jacobo Fugger, quizá el hombre más rico de la historia. Otro era de apellido Borgia y fungió como Papa.
¿Carlos V y los Reyes Católicos deben considerarse sus acólitos? ¿Mucho decir? La Corona saqueó a tal grado el imperio donde no se ponía el sol castrado -hoy ando vivillo, más jeje, y con justos motivos malalechoso- que en únicamente Mesoamérica extrajo en un siglo riquezas comparables a las empleadas por la Revolución Industrial. Y acabó quebrando -me refiero a algo más que finanzas, ¿verdad, España negra?
No insisto más en este tema puntual. Ilustro.
Fugger nació en Augsburgo, una de las antiguas ciudades alemanas. Allí vivían también los hermanos Welser, banqueros que tenían minas de plata y comerciaban con textiles holandeses, lana inglesa, productos orientales.
¿Cómo esa ciudad concentró tal riqueza y diversidad de intereses, en una cristiandad latina apenas dos siglos atrás entregada a las Cruzadas y que culturamente debía esperar por el Islam, quien le traía los conocimientos griegos y persas y suyos propios. 
Bueno, gracias al arado de hierro produjo una revolución agrícola que desmontó bosques maravillosos, permitiendo el extraordinario desarrollo del más valioso artículo humano: hombres y mujeres.
Los cruzados fueron sobre todo un agente económico y cultural y Bizancio, antes Imperio Romano Oriental, su principal objetivo. 
Alta y Baja Edad Media, tajante división que señala hacia el Mundo Moderno.
Roma da la exclusividad del ultramar occidental a Castilla. Aragón no juega el partido hasta que una hábil maniobra convierte a su nuevo rey, Carlos I, en heredero del imperio carolingio. Ya está: los castellanos conquistarán y banqueros alemanes, holandeses, florentinos, usufructuarán el pillaje.
En adelante no hay límite a lo que se puede invertir, idear, depredar, dibujar al antojo. Fugger y sus iguales son mecenas con generosísimas bolsas pues saben, positivamente saben, cuánto les servirá la cultura: el mil cuatrocientos italiano, Shakesperare, Cervantes, la polifonía alcanzando su cima...
Antes los grandes ingenios venían de China, India, Persia, el imperio otomano, que ahora se retrasan. A cambio Europa centro-occidental crea el reloj (1505), avanza sin parar hasta las primeras descripciones anatómicas precisas (1546), diseña el microscopio (1590). Aparecen Paracelso, Kepler, Galileo, y se fundan sociedades científicas y de exploración (vean está línea del tiempo: https://es.slideshare.net/borizito/el-renacimiento-y-los-avances-en-la-ciencia). 
Cómo no, si tienen recursos ultramarinos con los cuales no soñó ninguna sociedad previa. Con ellos el maíz, la papa, etcétera, que librarán del hambre a regiones enteras, posibilitando dietas riquísimas. E informes sobre floras y faunas inauditas y perpectivas desde los cuatro puntos cardinales. Todo coronado por un tráfico de esclavos que semivaciará África negra.
Para cuando Bach rehaga la música, será sobre mares de sangre.         
LA NOTA NO SIRVE, OTRA VEZ, PERO EN ALGO CONTRIBUYÓ.        
  


     

Linajes


"En tiempos muy antiguos exitió un gigante guerrero, triunfante, dominador. Un día, fatigado, se detuvo. Aturdido, torturado, fue dado por muerto, encadenado por mútiples amos (...)
Entonces, el gigante fraguó su plan: recuperar sus fuerzas (...) y partir hacia la conquista del mundo (...) El gigante era Europa..."
Así de sin mesura, la razón extraviada, es quien en 1991 imita al Amadís de Gaula y sus coprotagonistas, que pretenden remedar a Arturo, Ginebra, Lanzarote, el mago Merlín o, ni más ni menos, Perceval, en aventuras cuyo mayor desatino es la pobreza de ingenio -don Alonso Quijano no debió batir molinos ventosos, sino arañas que crecían entre el pobre cuartucho donde dormía, por tales desafortunadísimas lecturas.
"Europa", háganme favor. ¿Cuál?, debe preguntársele al avieso de padre perfumero, a quien su intolerante compatriota, un tal Camus, asesinaría por tanta ensoberbecida estupidez, si hubiera llegado a los posmodernos tiempo que el tipo aprovechó para vender cuentas de vidrio en elegantes librerías parisinas.
Ah, reinventar a capricho, grandísimo privilegio occidental que lleva cinco siglos

acumulando las más arteras mentiras sobre nuestro Nuevo Mundo -¿o no, Colón, el del paraíso pedido descubierto en Venezuela, o Sahagún y sus presagios, o Volatire, Bufon, Hegel y un largo etcétera al declarar estas tierras por igual imberbes y corruptas, verdad, Gerbi? 
Europa, noción cultural inexistente cuando el propio Merlín hacía conjuros, chabacanos, claro, frente a los del timador en curso ahora.
-0-             
Como supe por mis abuelos, pertenezco al linaje de la mujer y el hombre pequeños, que así son y así se conciben porque solo así el cosmos puede conservarse, como ellos en padres y madres, uno a una y otro a otra, siglo tras siglo, sosteniendo con cada acto, pequeño, por fuerza, el mundo entero, su cadena, rota si alguno falla.
Teresa, se llamaba la tatarabuela, y como es tanto el pensamiento que no se piensa, su nombre llegó a ella desde esta otra mujer del pueblo, a quien he presentado antes:  
"—¿Veis cuanto decís, marido? —respondió Teresa—. Pues, con todo eso, temo que este condado de mi hija ha de ser su perdición. Vos haced lo que quisiéredes, ora la hagáis duquesa o princesa, pero séos decir que no será ello con voluntad ni consentimiento mío. Siempre, hermano, fui amiga de la igualdad, y no puedo ver entonos sin fundamentos. «Teresa» me pusieron en el bautismo, nombre mondo y escueto, sin añadiduras ni cortapisas, ni arrequives de dones ni donas; «Cascajo» se llamó mi padre; y a mí, por ser vuestra mujer, me llaman «Teresa Panza» (que a buena razón me habían de llamar «Teresa Cascajo», pero allá van reyes do quieren leyes), y con este nombre me contento, sin que me le pongan un don encima que pese tanto, que no le pueda llevar, y no quiero dar que decir a los que me vieren andar vestida a lo condesil o a lo de gobernadora, que luego dirán: «¡Mirad qué entonada va la pazpuerca! Ayer no se hartaba de estirar de un copo de estopa, y iba a misa cubierta la cabeza con la falda de la saya, en lugar de manto, y ya hoy va con verdugado, con broches y con entono, como si no la conociésemos». Si Dios me guarda mis siete, o mis cinco sentidos, o los que tengo, no pienso dar ocasión de verme en tal aprieto. Vos, hermano, idos a ser gobierno o ínsulo, y entonaos a vuestro gusto, que mi hija ni yo por el siglo de mi madre que no nos hemos de mudar un paso de nuestra aldea: la mujer honrada, la pierna quebrada, y en casa; y la doncella honesta, el hacer algo es su fiesta. Idos con vuestro don Quijote a vuestras aventuras y dejadnos a nosotras con nuestras malas venturas, que Dios nos las mejorará como seamos buenas; y yo no sé, por cierto, quién le puso a él don que no tuvieron sus padres ni sus agüelos."
Cuando su hombre quiso refutarla, lo paró en seco:
"—De donde nace que cuando vemos alguna persona bien aderezada y con ricos vestidos compuesta y con pompa de criados, parece que por fuerza nos mueve y convida a que la tengamos respeto, puesto que la memoria en aquel instante nos represente alguna bajeza en que vimos a la tal persona; la cual inominia, ahora sea de pobreza o de linaje, como ya pasó, no es, y solo es lo que vemos presente. Y si este a quien la fortuna sacó del borrador de su bajeza (que por estas mesmas razones lo dijo el padre) a la alteza de su prosperidad fuere bien criado, liberal y cortés con todos, y no se pusiere en cuentos con aquellos que por antigüedad son nobles, ten por cierto, Teresa, que no habrá quien se acuerde de lo que fue, sino que reverencien lo que es, si no fueren los invidiosos, de quien ninguna próspera fortuna está segura."
El abuelo firmaba telegramas como estos y exiliado seguía batallando por regresar,
visitando de vez en cuando su modestísimo hogar mexicano -López 93A, departamento 2, según recuerdo.
No me culpen por buscar a los antepasados, en forma de Teresa Vega -si ese fue realmente el nombre que portabas cuando no tenías para vender sino tus pechos al más proximo horfanatorio- o Panza o estos hombres a quienes
acribillan.
No, no soy historiador, Santa Utopía me libre, pues sino ni palabra habría sacado a Mata, que se negaba a nombrarse guerrillero aunque dejaba guardias civiles disfrazados de La fantasma cuyo objeto era cercar las noches tras esa epopeya llamada franquismo. O doña Marta, madre soltera impidiendo el rompimiento de su huelga en los baños de la Central de Abasto.
-Perdona, Belarmo. Debía dejar las cosas claras a quienes creen que pretendo el alcurnioso título, enormidad para quien abandonó los universitarios estudios apenas comprendió la trampa.
"¿Seguimos...? Marchaste, cabrón. Como si una huelga francesa valiera más que este amanuense de la revolución mundial."     

viernes, 14 de febrero de 2020

Dos partos o De la ignorancia que ha de sublimarse

-¿Que es eso de sublimar la ignorancia?
-Convertirla en algo útil, supongo, abuelo.
-¿Yes bobu o faiste?
-Ambas cosas, asturiano del común, tú, que no crees saber bable.
-Traducción simultánea, plis.
-¡Coño, Belarmo, hasta inglés farfullas! ¡Ay! -la interjección no necesita más aclaraciones, ¿verdad?
Mi mentor y yo, ávidos de conocimiento, leímos aquí y allá hasta patidifusearnos. Bastó Humberto Eco y Asociados para que aquél soltara un Tiro el arpa y ya no toco.
Cómico de la legua, como se decía antes, o Tintán siglo XXI. Solo eso me queda hacerme si quiero transmitir mis escasas informaciones -al abuelo respetémoslo-. De algo servirá, confío. 
Vayan a las fuentes, por favor.

"Este libro es el primer libro pintado antaño”, dice el Popol-Vuh proponiéndose como origen. ¿De qué?, podríamos preguntarnos, si según las fuentes los quiches aparecieron en lo que llaman siglo sexto a.c. y se hicieron ancestros el XIII d.c, cuando llegaron quienes habían sido Golfo maya, digamos, y entonces y a su modo llevaban tras sí a toda Mesoamérica antigua. 
Seguramente memorizado, aseguran, y por ello prodigioso, volvió a convertirse en palabra escrita una vez que llegó el nuevo cataclismo, para rehacer a aquella gente. Durante los años mil quinientos tempranos, pues. 
En consecuencia, sus personajes mitológicos, casi infinitos, extraordinarios... Aguarden, traigo no un buen ejemplo al respecto, sino... Es absurdo explicarles lo que no entiendo como se debe o en absoluto. Esto es de la segunda creación, me parece: "ahora sufriréis los huesos de nuestras bocas, os comeremos": [así] les dijeron sus perros, mostrando "sus rostros. Y he aquí que a su vez sus ollas, sus vajillas de barro, les hablaron: "Daño, dolor, nos hicisteis, carbonizando nuestras bocas, carbonizando nuestras faces, poniéndonos siempre ante el fuego (…) No había, pues, más que una luz confusa en la superficie de la tierra, no había sol."
Años 1540, quedamos. Había pasado ya el diablo que en Tenochtiltlán conocieron bien y al cual le sé hasta como cagaba -atrévete a desmentirme, Pedro de Alvarado, pobre diablo cuyos únicos méritos son el don de embarullar las cosas y tu mano sin temblores cuando asesinas lo mismo indígenas que castellanos, creyéndote Clarían u otro estúpido por el estilo y no siquiera héroe a la
altura de los bestiarios medievales.
Volver a ser, resulta el ruego-mandato quiché, en caso de no equivocarme. 
Entretanto, al oriente próximo florecen desquiciados muy distintos al extemeño conquistaror. Los Fugger, pongamos, que gracias a Carlos V intervendrán en la conquista americana y sin ensuciarse más que lo usual para su casta, Clemente VII mediante, secuela del Papa Borgia, ni más ni menos, cuyo hermano Juan se dedicó a las finanzas, como aquéllos.
-0-
"su semilla de girasol sea tierra de muerto en las entrañas de sus mujeres y sus hijas y que sus descendientes y los espineros se abracen"
Ahora estamos con Miguel Ángel Asturias y sus Hombres de maíz
"Mudo de escondite el Gaspar Ilom con la escopeta bien cargada de semillita de oscurana, mortal, el machete desnudo al cinto,  el tecomate  con aguardiente, un paño con tabaco,  cjile,  sal y totoposte,  dos hojitas de laurel pegadas con saliva a los sentidos sustosos,  un vidrio con aceite de almendras y una cajita con pomada de leon. Grande era su fuerza, grande era su danza."   
Apelo a la genial novela porque nos acerca en términos modernos al Popol-Vuh.
-0-
Jacoco Fugger. Ese es el hombre, quien mejor ejemplifica lo que pretendo contar al otro costado del Atlántico. 
Nuestro tumbaburros virtual se volvió muy confiable y cuando buscaba artesanalmente la historía del capital financiero en nacimiento gracias el Nuevo Mundo, me asomé allí. Consúltenlo pues es impecable: https://es.wikipedia.org/wiki/Jakob_Fugger.
De hecho, este Maldito está relacionado a su vez con las conquistas europeas en India y Turquía y así sirve a nuestras otras pesquizas.
También ahora una gran novela nos sacaría de apuros y no encuentro. Relataría cuán sabio fue unir las coronas de Castilla y Aragón en el momento. Como protagonista central tendríamos a Jacobo Fugger financiando a los portugueses para la empresa ultramarina que rodeo África y luego a Carlitos V, ese del imperio donde no se pone el sol castrado. 
-Capitalismo, ahí tienes tus sólidas bases -diría ufano el ¿augsburgués? (¿llámanse así?). -América, sobre todo, saciará de sobra los apetitos de quienes irán haciéndote. 

SIGUE        


         

jueves, 13 de febrero de 2020

Eplicándole al abuelo con lo que no sé o Hanzel y Gretel o ¿Se acaba el tiempo?

-¿Qué haces?
-¿No ves?
-¿Maletas de nuevo?
-Para siempre. Este país no da.
-¿Y entonces?
-Seguimos en lo nuestro pero lejos, lejos, donde ni pueda acordarme. Bien dijo don Ciro.

¿Con el mural sobre la muerte de Jacinto Canek empiezo por un lugar común para nosotros y no en sí, desde luego?
Estoy exhausto, abuelo, y es solo de pensar lo que se tendría qué hacer para un mínimo entendimiento.
Había mal leído el Popol Vuh varias veces, a saltos. Intento nuevamente y comprendo apenas lo básico pues resume la cosmovisión que conservó una cultura ancestral tras su desastre. ¿Quién me lo traducirá? ¿Miguel Ángel Asturias, hoy olvidado, por inconcebible que parezca?
¿Lo necesito? Para no usarlo. Peco ya con referirme a él.
Hecatombe tras hecatombe van los pueblos indígenas. ¿Ese cacareado Tren representa otra? ¿Salvará a la 4T? ¿México puede redimirse? La gente ha de vivir, como sea, sé por mi vecino, con quien estuve platicando. Le va bien y no deja escapar cincuenta centavos. Explíqueme el motivo, iba a pedirle. Es tan gentil conmigo. Hace treinta años sin duda no pensaba así. Trabajador "administrativo" universitario tenía con lo cotidiano. Formó al ahí te va a los hijos y ahora presume de ayudarlos. Muy mexican neoliberal people la cosa.

-"Aquí recogeremos la declaración, la manifestación, la aclaración de lo que estaba escondido, de lo que fue iluminado...", dice a su inicio el Popol Vuh, me parece, abuelo.
-Vuelta a los creo, tengo entendido, según sé. ¡Basta!
-Es que así es. Por ejemplo, estaba seguro que tzulus les decía el pueblo maya peninsular a los extranjeros. Y ahora leo que es una palabra mexica. La significación no cambiaría, supongo... 
-Y dale.
-"Extranjeros" o "demonios" viene a resultar lo mismo, dadas esas circunstancias.
-¿Cuáles? 
-La Conquista y la Guerra de Castas, designación sin contenido preciso esta última, porque así se llamaba a todo levantamiento indígena y no solo al grito mayor, allí, en Yucatán-Quintana Roo, digamos, años ¡1847-1901!
-¿A qué tu asombro?
-Medio siglo, te parece poco.
-El mural...
-Canek murió hacia mediados del setecientos y no confundas tampoco al Libro de la Comunidad, escrito antes y por quichés. 
-No comprendo nada.
-¿Y yo sí? Ve mis apuntes sobre el dichoso Tren. O respecto a cuanto sea hoy en esto nombrado México. Vuelvo siempre a lo mismo: una crónica no se escribe sino mirando cara a cara los hechos. ¿A cien, simultáneamente? Y veme: sin salir de casa. 
-Has puesto "Hanzel y Gretel".
-Otra mala aproximación. Por las pequeñas señales dejadas en el camino.
-Debieron ser piedras.
-Ajá, o marcas sobre los árboles y adios cuento, jeje.
-¿Y lo de que se acaba el tiempo?
-Explícamelo tú.
-¿A Obrador, al país, a nosotros?
-Calla, profesor Morfema.
-¿Cómo?     
-Ahora bromeas.
-¿Puedo hacer algo mejor?
Silencio.
-Va esto con un comentario: las claves están, quizás, en lo que dice al final Luis Hernández.
-"Quizás."
-Cuando mucho. 
-Esas ojeras tuyas. 
-¿No percibes el olor a muerto?
-Quita pallá.
-Y todavía apretaré en "publicar". 
-Comparte a la diosa, al menos.
-0-
El abuelo y yo hicimos, pues, las maletas, para no volver jamás. Nuestra Red de agujeros va en mi interior. Quédense con su pinche Suave patria, jeje.    

miércoles, 12 de febrero de 2020

Otra "Vidas paralelas", en meritita gestación

O me sugiere una novela que conduce a banqueros florentinos del siglo XVIII. Serviría a mis incursiones por ocurrencia en torno a "la invención de América". Sin pedir permiso al abuelo iba a leerla y se me atreviesa un pendiente: ¿cómo era nuestra ciudad cuando yo crecía, más allá del alrededor? 
Debería preguntarle a Margarito Mendoza, el obrero que protagonizó la excepcional lucha de Vidriera y Alumex, convertido luego en escritor aficionado, cuyo ojo tiene gran olfato -jeje y no jeje-. No lo encuentro y recuerdo otra deuda, ésta mayor: con Tomás Correa, singularísimo dirigente sindical, quien cercano a la muerte nos contó su historia. Hice un apunte: 
El futuro líder de la Liga de Soldadores es un comunista apenas abre los ojos al mundo. Y lo es consecuentemente, aunque parezca un exceso decirlo. Sus padres no paran y el hogar está repleto de conversaciones, personalidades, preparativos para sacar adelante el proyecto colectivo a como dé lugar.
Apenas rebasa el metro de alto, Tomás vigila con sus hermanas la casa familiar durante las reuniones partidarias y no le sorprende que don Máximo, doña Xxx y compañía salten por los techos escapando sin sustos ni alharacas. A final de cuentas la prisión les es familiar.

Así, retando al mundo, queriendo comérselo de un bocado, anda el chamaquito que a los nueve años prueba el moscatel para las reuniones y piensa Está buenísimo. En adelante tiro por viaje llegará crudo a clases.

Le hace duro al trompo, y no nos referimos al que baila dándole con la reata, sino a ese deporte urbano muy en boga hace mucho, cuya profesionalización nos conquistará campeonatos mundiales por montón.
-A los doce tenía una pandilla. Nos surtíamos chulo con otras.
-¿Cuántos muchachos había en la suya?
-Unos cien... jeje.
Nació por el norponiente del valle, donde había en titipuchal las fábricas y barrios obreros que yo buscaba inútilmente con los ojos.
¿Y si quiero saber de otros niños y rumbos entonces? Algo me contaron don Alfredo, el Almirante, como le digo, después metalúrgico y socialcristiano, avecindado en Chihuahua capital, y sus amigos: Filiberto, mi guía ideológico, de León; Nelly Herrera, saltillense... El resto son más jóvenes. Está esa estupenda autobiografia de Sabás Rendón, también futuro agitador, que creció en un pequeño pueblo cercano a Cuernavaca. He ojeado otras, de guerrenses y así por fuerza vinculados a los camotazos, jeje, ¿verdad, O?
Rastreando archivos encuentro lo que no ubico cómo llegó: "La rueda maravillosa de mi vida. Notas de un peregrino. Óscar I. Órtiz Reyes". Ya a primera vista es interesante pues lo hizo para un proyecto que se llamaba "Vidas cruzadas".
¿Intentaré componer algo con esa dispersión? Después me pregunto por otros niños del planeta durante esos tiempos. En Palestina, por ejemplo, donde residen algunos visitantes al cuaderno.
Vivíamos la posguerra mundial y allí el inició del estado israelí. 
Con qué soñábamos. Los pequeños solo tienen ensueños, creo, cuando les falta algo apremiante: comida, paz, salud. Basta el día para satisfacerlos ... y grabarles huellas que no desaparecerán, maravillosas y dolorosísimas.     
OTRA VEZ: SIGUE. PUES ES QUE HAY HARTO QUEHACER, CÓMO TOMARSE LA SIESTA NOCTURNA. ¿VERDAD, TIC? (VUELA UNA CAZUELA QUE NO ATINA A MI CHOYA SOLO PORQUE SOY QUIEN SOY: EL REY DEL BARRIO, CÓMO NO.)