martes, 3 de abril de 2018

Alegrémonos, todo está por empezar

Nuevamente lo primero es lo último.

Regresa el optimismo. Viene de lejos y con una mala noticia que mañana quizá sea inmejorable: Lula está en prisión.
Tenemos otra vez al referente. Hoy, recordando, dijo:
"Pero es chistoso porque en la derrota ganamos mucho más sin ganar económicamente, que cuando ganamos económicamente. Significa que no es el dinero que resuelve el problema de una huelga, no es 5%, no es 10%, es lo que está metido de teoría política, de conocimiento político y de tesis política en una huelga."
En las redes mexicanas no faltaron quienes compararan a ese hombre con AMLO. Vaya, vaya. Andamos tan mal como lo pensado. 

Así, en altas, va la despedida formal: CAMBIA EL PANORAMA. AHORA AMLO, CON SU NUEVO CÍRCULO CERCANO Y SIN DUDA CON UN APOYO HISTÓRICO DE VOTANTES, SEGURO SERÁ CAPAZ DE RECICLAR AL RÉGIMEN, DEJANDO FUERA MUCHO DE LO PEOR. Para uno no hay lugar en esa historia.
Tic, E y S, abuelo, Corte, quedo a resguardo suyo.
Publícase para su superior conocimiento, jeje.
El último viaje sigue y conduce a ninguna parte.
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Parecía tan obvio y no lo era. Hoy a coro decimos Durante casi cuarenta años nos apresó una pequeña corte de tecnócratas, a la que ahora se reconoce como itamitas, por su primera universidad. Nunca representaron mucho, en realidad, si bien, cierto, tuvieron algunos malditos dignos de una buena tragedia, y la natural degeneración genética los volvió auténticos idiotas.
Ofende hasta el llanto saber cuánto daño causaron criaturas tan pobres. Desde luego todo se lo debieron a su manager, un tal modelo neoliberal planetario.
En fin, si Trump puede poner en jaque al viejo imperio...
Las encuestas, ya se sabe. Pero como más o menos coindicen:
 En redes sociales hay una huída generalizada de quienes tengo por
compañeras y compañeros, sin que pertenezcamos a un solo grupo o sector, ni mucho menos.
Tampoco ellos ven espacio en la nueva escenografía.
¿Error colectivo? Tal vez.
Así o asá, alegrémonos, sí, por el país, y en una de esas hasta Santa Utopía logrará colarse. Los tibios cambios que AMLO demanda no son cualquier cosa y por necesidad reclamaran apoyo en las calles. Su monigote partidarío -ese no muestra mejoras-, siempre torpe para la movilización geunina, será de risa loca cuando se le requiera, disputándose el pastel ¡federal!

Un amigo escritor -solo tengo tres, no vaya a creerse que presumo a una raza poco edificante hoy- se molestó por mis críticas en redes sociales. Antes otro, historiador en su caso -de ese gremio es el único contabilizable-, por el mismo motivo no volverá a hablarme, creo.
Los caracteriza la solemnidad, como a cualquiera que hizo nombre, grande o pequeño, en medios culteranos, y por tanto confieren a la palabra pública un peso desproporcionado.
Un tercero como ellos hizo declaraciones cuyo "atrevimiento" fue criticado y tuvo réditos colectivos, mientras el cuarto que escojo, ante los auditorios calló representativas infamias sobre nuestro ahora ostensible monigote de izquierda -me refiero al partido, jeje.
Hoy sentí alivio por la siguiente charla vía internet: https://rompeviento.tv/?p=44357.
Mudo de ánimo, como refleja esta nota finalmente optimista, a la personal, común usanza (El optimista).   
        
Al principio esta notita se llamaba Dios los agarre confesados. Usaba la tercera persona del plural porque el asunto ni me va ni me viene. Quédense con su mierda cocinada en treinta años. Compraron, batieron y tragaron como marranos, ricos y pobres. Ahí se la haigan, mexicanxs. Voy a ningún lado, pues donde quiera hallo puro horror.

Lorenzo Meyer: El cambio de régimen que se espera es el que debió producirse en 2000. 
La autodestrucción-reconstrucción de todos los partidos, que observamos, responde a eso. Morena irá en el carro. El solo corto plazo no sirve. Alegrémonos, todo está por empezar.

Hablo para quinientos, cuando bien me va y porque así quiero. Soy tan consciente como quien más de lo que está en juego y hago lo indecible para hacer conciencia entre la izquierda radical sobre cuán imperioso resulta hoy el voto. Si me sombrepaso ni yo creo en mí.
La cuestión no es de principios. Practicísimo puro hay al señalar que AMLO metió en gravísimo problema interno a un tácito aliado incondicional. ¿Cuántos electores perderá continuando con su estúpida falta de criterio respecto al magisterio?
Detrás, el fracaso de nuestra izquierda parlamentaria, a la que treinta años no bastaron para crear una estructura nacional. Así Obrador jala por los grandes operadores: esos mismos que en 2006 fueron pieza clave en el fraude, llamados vividores del SNTE o Chuckietos.

Ayer AMLO cometió un pecado de soberbia cuyos terribles efectos sobre el magisterio disidente pueden ser múltiples. Lo suma al consumado atrayendo al confesional PES, misógino y homofóbico, y a panistas de los conventillos más oscuros -Yunque, entre ellos. 
Muestra así cuánto se volvió una caricatura de su caricaturesco personaje. 
Con los movimientos sociales siempre asegurados para su causa, representa siempre el posible mal menor al cual apelan los descontentos civiles. Fracasó dos veces por procesos fraudulentos, inutilidad de su partido en funciones y arrogancia y torpeza propias. 
Ganará esta ocasión porque la casta política más ineficiente en nuestra historia se autodestruye desde aquélla noche de Iguala: reformas estructurales que fracasan con estrépito; niveles de impunidad y corrupción innenarrables; violencia cada día más descontrolada; abiertos desafíos a organismos internacionales de derechos humanos; gasolinazos, abyecta sumisión a Trump... 
Las históricas derrotas locales de 2016 anunciaban con cierta claridad lo que perder virtualmente en la mera mata priista, el Estado de México, durante 2017, confirmó sucederá pronto, incluso produciendo desastres inusitados para este inusitado país. 
Lo que acumula en el camino nuestro nuevo Señor de los Cielos es basura, con la cual quién sabe cómo se lidiará. 
Queda claro: nuestras tierras crearon a la más atrasada izquierda continental, sin dejar fuera a los Estados Unidos, y su mesías no está por encima del que proclama Pare de Sufrir, esa célebre Iglesia brasileña. 
Por abajo siguen creciendo como pueden genuinas, inteligentes alternativas sociales y civiles. 
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Genial frase del Dios mexicano: "El 12 de Mayo crearemos una organización magisterial plural, que incluya a todos".
Lo verá con el ojo del culo, jeje. Qué nivel, pobre hombre. 
Está a punto de parecerme atinadísimo cómo el mismísimo Fox te apodó: Lopitos. Dos días después la sección en la cual confiaste para avalar tu dicho, responde con esto:

















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Ideas a tuitazos y feisbucazos.
Primero el porqué estamos donde afortunadamente la sociedad activa nos trajo:
Si cae el régimen es porque hace todo por autodestuirse
Ciertamente Iguala fue la gota que derramó el vaso. Ahí empezó la debacle del PRI
2016, el año de la derrota histórica del PRI en elecciones estatales. Ya estaba avanzada la descomposición
Las reformas estructurales "de última generación" fracasaron estrepitosamente
Jamás hubo una clase política más abiertamente ladrona que la de 2012 al presente
Al régimen lo socavó también un número de muertos y desapacidos apabullante
Los feminicidios y el asesinato de periodistas apenas tuvieron igual en el mundo
Las organizaciones internacionales de derechos humanos llevan 10 años reclamando
Ya eran pocos en la familia Peña-Videgaray cuando les parió la abuela Gasolinazo
Tres años tuvo en jaque al gobierno el movimiento magisterial-popular
¿Faltaba el rejón de muerte al régimen? Vengan dos sismos brutales y la corrupción anexa
Hacia adelante:
Cualquier golpe al movimiento social que arduamente se ha construido (CNTE, resistencia a proyectos extractivos, economía social cafetalera, etc.), se da contra el futuro próximo
Lorenzo Meyer: El cambio de régimen que se espera es el que debió producirse en 2000. La autodestrucción-reconstrucción de todos los partidos, que observamos, responde a eso. Morena irá en el carro
Tras las elecciones Morena está condenado a recomponerse o morir. Serán los tiempos, al fin, del movimiento social y ciudadano presionando. Morena es un club de operadores electorales ahogado en vicios
Tras las elecciones, por Morena habrá mayoritariamente gobernadores, presidentes municipales, etc., que son escoría pura. La gente votará por ellos en efecto "cambio general". Luego, sin contenciones, se les irá encima
Se les acabará también la chichi económica o política a operadores e intelectuales que injustamente usufructúan el lugar de la izquierda
Julio será la última vez de votar por el menos peor
Hay miles de eficientes profesonales esperando que salga la runfla de funcionarios públicos partidarios
Los tres años de movimiento magisterial-popular tendrá sus frutos tras julio
Tras julio y a pesar de Morena llegará el tiempo de las normales rurales
Tras julio y a pesar de Morena llegará el tiempo de las cooperativas cafetaleras
Tras julio y a pesar de Morena llegará el tiempo de la revolución educativa-social que encarna la CNTE
Tras julio y a pesar de Morena llegará el tiempo de desarmar el aparato criminal
Tras julio y a pesar de Morena llegará el tiempo de vigilar la corrupción
Tras julio y a pesar de Morena los derechos humanos se respetarán
AMLO pasará a la historia como un Madero con menos huevos que el originario jjjjj





 


       

domingo, 1 de abril de 2018

Traducciones

La mejor discusión pública que escuché sobre la izquierda social y la coyuntura, se produjo en marzo de 2017, durante un pequeño, reanimador evento cultural preparado por las organizaciones populares de Acapulco. 
Sus protagonista fueron dos intelectuales orgánicos que representan impulsos indígena campesinos confrontados. Se conocieron en los años setentas, después y a la distancia parecían compartir caminos y realmente estaban enemistados, según desmostraría el distinto destino de cada uno como asesores del EZLN.
Al chocar hoy, sus propuestas pueden resumirse en Movimientos agrarios que intentan empujar dentro de Morena vs Congreso Nacional Indígena en campaña.
Ambos deberían tener otra ventaja adicional en el México político ruín, cuya mirada es patéticamente nacionalista: conocen los impulsos sudamericanos de estas últimas dos décadas. 
Anoche un cuadro procedente de la cultura, que tuvo muy pobre trato con el movimiento social y a cambio rehuye toda complacencia, adviritió contra el optimismo electoral prevalenciente en la estructura de Morena. Lo hizo con abigarrados argumentos que apelaban también a las experiencias sureñas. Su genuino, angustioso llamado a organizarse, caía en saco roto. 
-¿Cómo? -preguntaban los escuchas durante una azarosa jornada y él no encontraba sino respuestas peregrinas. 
Un mes atrás la Lupita de este Último viaje y su corriente dominó el encuentro especial convocado por la CNTE. Nuestra lucha trasciende los votos, declararon en resumen, enojados por el empobrecimiento de una lucha que desde 2013 produce auténticas revoluciones a nivel local, sobre todo en dos estados, Michoacán y Chiapas.
Nadie en su sano juicio dentro de la izquierda social, las clases medias amorfas y sectores empresariales con relativo peso, discute el imperioso reto: detener a una clase política cuya avaricia y estupidez está preparada para llevarnos al caos a fin de salvar el pellejo. Por ello aceptan esa especie de frente nacional que atrae al oportunismo sin importar ideologías. 
No hay en este último asunto nada que nos vincule a la batalla continental ni al proceso propio iniciado con la Revolución de 1910.
Lo que sucede dentro de Morena en los estados cuyos secretos se me abren, es desatroso. 
¿Donde buscar un referente universal mexicano? En las organizaciones populares que no se rindieron o apenas nacen. 
Y así las enseñanzas de Filiberto y el Santo Lugar siguen vivas. Curiosamente a través suyo llegaron dos procesos. Uno, mundial, que entonces maduraba en nuestro mismo cono sur: Freire, la teología de la liberación. El otro nos relacionó con lo que las guerrillas urbanas pasaron por alto: los magonistas, Zapata, Villa, Carrillo Puerto, la Liga Nacional Campesina, la CGT anarcosindicalistas, el cardenismo. 
SIGUE             
 
       

sábado, 31 de marzo de 2018

Del Santo Lugar y Santa Utopía

Ahora entiendo a que se deben dos notas sin sentido en este blog: me certificaba. Completemos el trabajo.
Por encargo escribí doscientas cuartillas sobre el Santo Lugar. Cuando hechas libro un viejo amigo las leyó, púsose furioso. 
No le pregunté los motivos, imaginándolos: no había allí una supuesta reconstrucción histórica, como la suya con tema más o menos parecido, y ni mención hacía del grupo que con él y otros fundé y me llevó hacia aquella promesa de "barrio solidario del futuro"1 -la frase se debe a quien realmente concibió aquél inteligente, heterodoxo proyecto, y por no darle coba la cita conduce a una nota por ahí.
Un mediodía deja entrever, y nada más, qué había detrás del barrio solidario. Solo quienes estábamos allí en verdad y no como apariencia  entendemos el asunto y ninguno pertenecía al grupo. Era muy simple, por lo demás, y nuestro guía ideológico, Filiberto, obrero del calzado, vivía en otra ciudad. 
El libro hacía breve referencia a Belarmo, mi abuelo, para explicar entre romántica y justamente porque yo estaba allí y me comportaba cómo lo hacía. Buscando a Belarmino Tomás (https://issuu.com/lavisiondelostorcidos/docs/belarminos), escrito también por pedido y esta vez contra mi voluntad, resume su historia y sobran aclaraciones sobre el despropósito de comparar experiencias. Y al mismo tiempo es verdad: para entenderme en el Santo Lugar debía conocerse la experiencia del Sindicato Minero Asturiano; bizarramente, preciso, porque resulto un mal chiste si me veo contra aquellos treinta geniales años; no así el barrio y su maravilloso entorno nacional.
Solo el pueblo salva al pueblo decían por primera vez Filiberto y sus compañeros y ese pueblo repetía un consejo del abuelo: se sombra. Ésta podía servir para mejor soltarse a tiros y dinamita únicamente si había larga, masiva obra a sus espaldas. Por eso rendía culto a quienes entonces morían o desaparecían en las montañas. Los antiguos hermanos del grupo y no míos faltaban a la máxima, pues no tuvieron Belarmos que les susurraran al oído, como a Fili, Agustín, Cristina y el millonario etcétera al cual pertenecían, ejemplificados en don Carlos y su evangelio.
El viejo amigo que me regañó tampoco podía comprenderlo y no hubo sorpresa, entonces, cuando muy temprano lo vi correr al partido electoral, donde permanece tras el cambio de nombre. 
Ahora pareciera haber un problema personal entre nosotros y lo que existe es el abismo de clase originario.
Calculé bien cuánto en 2012 al invitarlo a hablarles a mis jóvenes hermanitos y hermanitas, todos ellos barrio.
-¿Y la Coordinadora Naciontal de Trabajadores del Magisterio? -le preguntaron pues olvidó citarla.
-¡Por favor! Estamos hablando de lo nuevo y si algo hay que pertenezca al ayer sepultable, es eso.
¿Cómo digirió los tres años a continuación, en que la Coordinadora hizo de nucleo a la resistencia, mientras su ¿novedoso? partido parecía avestruz y sus héroes universitarios -lidereados por escuelas privadas, faltaba más, jeje- no tuvieron continuidad.
-La revolución se hace día a día, acto tras acto y donde sea -me dijo Filiberto sin aires de ungido y lo comprobé en el Santo Lugar, primero, y luego con mis crías y a cualquier sitio que fuese, empezando por las fuentes de empleo.
Pasé mucho tiempo escuchando nostálgicamente a lo lejos y ahí merito en breves periodos, el llamado de quieren son pares de mi abuelo. Mal volví con ellos hace dos décadas para dar una manita y seguir aprendiendo.
A Belarmo ni cómo igualársele siquiera un poco excepto en algo: la convicción de que Santa Utopía aguarda siempre, confiando precipitarse apenas se descuiden los Malditos.
Si el mentor viene ahora prometiéndola desde un futuro próximo, le creo a ciegas, por supuesto.

Unas palabras con el abuelo

-¿Cuándo sucede esta charla, abuelo?
-No entiendo la pregunta. 
-Súbitamente te convertiste en futuro que me guía, caminamos por los siglos detrás nuestro...
-Eso digo yo, tráesme de aquí para allá.
-¿Traígote? ¿No es al revés?
-¡Ah! Nos volvimos tiempo puro...
-No salgas con filosofadas.
-Lo juro. 
-¿Y la perspectiva de género?
-Qué extraño estás, Belarmo. Parangonando el dicho, acláráme con quién has pasado estos días y sabré cuán ultrafeminista andas: ¿Ana, la Mal nombrada...? 
-Renovarse o morir.
-¡Oportunista!
-¿Tienes tupper?
-¿Cómo? 
-Para que lleves las hostias que sobren. 
-Cago en dios, ahora circulas con la banda.  
Escúchase ¡Zoc!
-¡Ay!
-No me arremedes.
-Eso es en mexicano y tú hablas bable emponzoñado. 
-¡Basta los dos!
-¿Yes -de "eres", en asturiano- Madre Primera o Lupita?
-Ambas. Falta nada y ustedes jugando. 
-¿De qué carajo hablamos?
-Eso mismo digo yo.
-¡Ey, ey, esperen!
-¿Qué pasa, B? 
-Ana.
-En Tic trasustanciada. ¿Y la canción de hoy?
-Corre por tu cuenta, amita. Estos lugares no tienen Big Brothers virtuales. Canta, mi Walpurgis, patrona de campesinas y sivientas.
-Creí que no te gustaban los países fríos.
-¿Y Erin, entonces?
-Eso es cosa excepcional en todo para ti, ¿no?
-Comparte cataclismos con nuestras tierras.
-¿En el tiempo?
-¡Acabáramos!, me regresas al principio.
-Ven, te canto, aunque así represente mi antiguo papel.
-¿Puedo pedir que pasen a La Reina de la Roca Gris?
-¿Quiénes?
-La nueva Corte de Medianoche, formada por todos y todas.
Andar. Solo eso tiene sentido. 
-¿Seguro?
-No. Estoy cansado de morir una y otra y otra vez.
-Pero aguardas la utopía, próxima, crees.
-Porque creer es fuer. En todo caso, nuevamente moriré. 
-B.
-Ana-Tic...
-Reposemos, que si hay abuso en tu fátiga, imagina la nuestra.
-Perdón. Siempre Monelle: 
"Monelle me encontró en la llanura, por donde yo andaba errante, y me tomó de la mano:
"-No te sorprendas -me dijo- soy yo y no soy yo. Me volverás a encontrar y me perderás.
"Una vez más volveré entre vosotros; pues pocos hombres me han visto y ninguno me ha comprendido.
"Y me olvidarás y me reconocerás y me volverás a olvidar..."1
 

-¿Olvidaste? 
-No. Al fin aprendí, espero.
-Y así, crío, cumpliste conmigo.
-¿De veras, abuelo? ¿Puedo echarme a la vera un minuto?
-Si te la pasas durmiendo ahí.
-Es que solo al cerrar los ojos aparece lo que... ¿necesitamos? ¿Tú también?
-Yo veo cosas distintas a las tuyas. Bueno, al caminar hay lo mismo para los dos.
-¿Cómo se siente estar muerto?
-Raro, al principio. Vamos. Nos toca hacer de Simbads.
-Belarmo, nuestro juego se pasa. No hacemos filosofía ni historia ni biología.
-¿Y? Caminamos. ¿No basta? 
-Lo hacemos a capricho y entonces se pierde todo, creo. 
-Es la búsqueda de la justicia y la injusticia. 
-Cuando solo se procuraba el pan. 
-¿En verdad crees eso?
-Apenas ahora. Tantos, en tantos lugares, durante tanto tiempo. 
-Míralos intentarlo, erguirse sobre su destino. 
-E inventar la maldad y la bondad. Sobre lo sabido, ¿para qué esforzarse?
-¿Quieres volver a casa sin fe?
-Nada más descansar. 
-Mientes con muy poca convicción. 
-Mira. Sí, no puedo rendirme, Belarmo.
   


 
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jueves, 29 de marzo de 2018

Un partido y sus secuaces

Esta es otra nota cuya utilidad no preciso.

En 2004 iba a reuniones con perredistas de orígenes diversos en la izquierda socialista. Había personas inteligentes allí, otras no lo éramos tanto, y nos reunía lo que dejaron tres años de un comité ejecutivo en el entonces con justicia llamado Distrito Federal (ni borracho olvido subrayar ese tema mayor de una ciudad cuya área connurbada deliberadamente se hizo frontera, Oeste, tierra sin ley, donde está concentrado el sesenta por ciento de nuestra población local). 
Jamás pertenecí al Partido y por algo más que casualidad participé en aquellos tres años durante los cuales pudo resquebrejarse su caractéristico sistema de tribus. 
El pesimimo dominaba las charlas y yo parecía beduino extraviado, sin eco:
-Ánimo, nunca la izquierda tuvo tal presencia. 
Los demás estaban al tanto, quiero creer, pues en 1988-89 sus organizaciones políticas y no las sociales -eso espero y sé cuánto me equivoco, jeje-, habían puesto a discusión la alianza con el "nacionalismo revolucionario" priista, escindido con Cuauhtémoc Cárdena al frente. 
Los cuadros que ellas formaron dirigían el aparato desde entonces. A mis ojos, si procedían del movimiento urbano popular había cierta excusa en su detestable comportamiento, porque volvieron programas gubernamentales muchas demandas auténticas. Al resto no lograba explicármelo. Es verdad, la lucha sindical se extinguió casi por entero cuando desmantelaron nuestra planta fabril y no tenían cómo traducir a una lógica territorial lo buenamente aprendido. ¿Para qué quedar, entonces?, pensaba el ingenuo yo, que seguía perteneciendo a ese mundo obrero.
Ayer publicaron un buen artículo asegurando que la cultura del viejo régimen sigue permeando todo y la responsabilizan por el tribalismo clientelar perredista y hoy seguramente morenista. Nuestra izquierda socialista, pues, se habría pervertido cuando se vinculó al nacionalismo revolucionario.
Sí, sin duda. Pero también lo otro es verdad. Aquélla se redujo siempre a muy poco, en términos políticos y no sociales. ¿Que entonces a organizaciones campesinas, de asalariados urbanos, inquilinos y posesionarios les faltaba un cuerpo ideológico? No necesariamente. En realidad las campesinas lo tenían por naturaleza, digamos, considerando su profundidad histórica, y en fábricas, etcétera circulaban también viejas utopías.
Suele insitirse en que el auge popular de los años setenta y ochenta lo produjo la inserción estudiantil tras 1968. Menuda, pueril soberbia clasemediera.
¿Por qué en 2000-2003 no se clavó el rejón de muerte bejaranos, chuchos y bandas sinnúnermo nutriéndolas? Pregúntenle a los carnales de la luego descubierta como Chayo Creel. Qué ella se emborrachara con un poder que no parecía necesario para convertirla en nuestra primera presidenta de la república, es muy otra cosa. Irresponsabilidad suprema y nomás.
Las tales reuniones tristeando resultaban del peor indigno fracaso ante Bejarano y compañía, que para entonces debían estar en desbandada.
Pavoroso abandono del movimiento social, que cuando se procuraba era facciosamente, como en la huelga del CGH.
Unos y otros merecían cárcel y ahí andan, moreneando y no como el peor producto de un régimen electoral que perpetúa el medio siglo priista.
Mea culpa, dígase la izquierda socialista partidaria. El pueblo en lucha siempre fue otra cosa.           
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domingo, 25 de marzo de 2018

Cronicado. (Último viaje)


−Por supuesto, dijo la reina, ¿por qué sería de otro modo?
−En nuestro país, dijo Alicia desfalleciendo por poco, generalmente llegas a un lugar si corres muy rápido por mucho tiempo, como hemos estado haciendo.
−¡Qué país tan lento!, dijo la reina. Aquí, como ves, tienes que correr lo más rápido que puedas para quedarte en el mismo lugar. Para llegar a cualquier lado, ¡debes de correr al menos el doble de rápido!
Lewis Carroll, Alicia a través del espejo.


Hoy, domingo 25, asesinaron a quien conocí hace poco y se hizo mi amiguita. ¿Por ser lesbiana, vital, combativa, del magisterio que lucha, o simplemente mujer en este país de mierda?
Lucrecia. Jugábamos 
a que nos casaríamos.
No sé cómo puede cambiarse eso con votos. ¿Un crudo ejemplo? En el municipio que sufre el mayor número de feminicidios, Ecatepec, Morena ganó las elecciones intermedias en marzo pasado. Repetirá ahora, sin duda, para la alcaldía. A su candidato lo inhabilitaron en enero y luego le dieron el espaldarazo. Se dice que está involucrado con las mafias criminales. 
Nada era tan alentador como el futuro proximo de nuestra área connurbada, pues perdiendo los priistas se enviaba un mensaje directo a la impunidad. Ahora...
Casi enseguida se difunde esta noticia: "Hallan muerto a César Ulises Arellano, estudiante de la UdeG." Es uno de los cinco jovenes que desaparecieron recientemente en Guadalajara, tres de ellos interceptados por la policía cuando iban a filmar un documental. Con ellos se transparentan los alcances del fenómeno en esa ciudad: dieceiséis mil casos.
¿Se puede vivir así? El impreciso cincuenta y tantos por ciento que dan la espalda a AMLO, parecen decir Sí y todos los días corren al trabajo o lo realizan en casa y hacen otras muchas cosas que se dirían con sentido. ¿En verdad sirve a alguien ese monumental esfuerzo?

Hay una actividad enfebrecida. La pregunta otra vez es ¿para qué, para quién? y la hago en primera persona por conveniente.
Nuestro partido electoral de izquierda se creó hace treinta años y su reto hoy sigue siendo el crecimiento. Cada poco arremeto contra la población que entre cosas hasta aquí votó siempre por el poder, sobre todo en el Bajío, Norte y Sureste. Sí, podemos reír: solo esta ciudad y cuatro estados, a los que hace poco se suman dos más, entre treinta y tres, elegió al PRD, hoy practicamente convertido en Morena -sobran detalles, como la marginal supervivencia de aquél.
Esa única izquierda parlamentaria reunió en sus dos mejores momentos nacionales a 31 y 35 por ciento del electorado. El resto obtuvo 17 y 12. No tenemos segunda vuelta y entonces desafió a la derecha que cada uno a su modo representan PRI y PAN, con apoyo ciudadano no considerado en principio -primero indignación ante la impunidad y luego súbito despertar de los estudiantes.
Mi enojo dejó en paz al propio PRD -estos comicios serán inaugurales para Morena a nivel federal-, a pesar del conocimiento más o menos abundante que tenía sobre él. Lo hizo al menos en público, pues privadamente despotricaba contra un fenómeno monstruoso: el prometedor punto de partida, 1988-89, atrajo a lo mejor que habían creado los movimientos populares desde 1968 y aun antes, para echarlo por la borda en su mayoría durante una sola década. A cambio creó grupos de interés cuyas prácticas incluían el compromiso secreto con el poder mismo -por ejemplo, saboteo local a candidatos.
En aquellas dos elecciones federales con éxito, si fraudes de diversa clase no hubieran intervenido, el Partido fue incapaz de cubrir una parte significativa de las casillas. Hasta ahora Morena no puede lograrlo tampoco y sumar a una chusma con procedencia priista, panista y satétiles suyos tiene como segunda función hacerse de una aparato que cubra el país entero. 
La paradoja es superlativa, porque el esfuerzo partidario se centró siempre en producir operadores electorales. De formación política-ideológica, cero, y así no hubo labor dirigida a articular la inquietud y el enojo sociales con acciones, argumentos, instancias.
Esa actividad enfebrecida de hoy tiene la misma característica y en resumen conduce a proyectar individuos y tribus parasitarias. El efecto mayoritario son candidaturas disputadas con uñas y dientes, que aquí dieron ya el triunfo a un socio del crimen organizado y allá a célebres mafiosos políticos. En otros casos basta acceder al presupuesto y la nomenclatura partidarias y públicas en cualquier esfera profesional.
Y, con todo, votaré AMLO, Claudia Sheinbaum y diputados y senador correspondientes. Los Malditos están dispuestos a cuanto sea, por salvar el pellejo.
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-¡Bienvenido a la realidad! -dijo furioso el ejecutivo menor para quien hacía trabajitos. Había llegado al cargo por influencias familiares, era cuarentón, heterosexual, no tenía hijos ni vicios y vaya a saberse por qué su obsesión en acumular vendiéndole el alma al diablo, si necesitaba.
Lo conduje al casi infarto aquella vez olvidando varias semanas cobrar el cheque con que me pagó. Así las cuentas no le cuadraban y etcétera.
Por entonces yo recorría barrios obreros o fieros para conocer historias personales crudísimas, incluidas muertes a manos del poder. ¿De qué realidad me hablaba el fulano?
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(Ahora le doy de comer al ego como sin proponermelo. Luego me cobraré, jeje.)  
El tema es la realidad, sus categorías, ¿cierto?
Toca ahora a un entrañable amigo que hice por accidente.
A sus treinta y pocos años sostenía que solo importaba el amor romántico. Consecuente, le tenían sin cuidado los blasones profesionales, la lucha política y social y reproducirse. 
Para mí, algo mayor, quien compartió ocho intensos años con aquél ser especial que Ana representaba y luego conocí a Malinka e hice locuras por C y ahora vivía con la Ella cuya historia continúa escapándoseme, los argumentos del amigo resultaban basura. ¿Cómo sino, tras esos tres exilios fundacionacionales, el larguísimo viaje para romper mis señas identitarias, el Santo Lugar, su pérdida irreparable y, ni manos ni menos, las crías?
Nada dije cuando Ana II me entregó un paraíso sexual y con Tú jugué a la Mortal Dama vs Bob Dylan -jeje-, mientras él escogía a una mujer oscura y problemática que le impondría una hija de uso exclusivo para ella -mido bien las palabras.
Le ofrecí el departamento donde Él y Ella vivían suspendidos luego de nuestra marcha y después acudí tan solidaria y silenciosamente como pude a su infierno laboral y personal, esclavizándose por unos cuantos pesos para sin falta llegar cada noche al hogar de la desesperanza.
Entonces le hizo al Fausto con Mefístofeles provincianos, suplió a la agría esposa por una agria segunda madre y creyó conquistar el mundo. Siempre enrevesado, venía cada mes a mi último exilio para pagarme no entiendo qué deudas, incluida una que no me tocaba, con su hermano mayor, muerto trágicamente.
Me convertía así en desgraciado personaje al cual debía mantenerse oculto ante los triunfadores. De hecho venía a presumir sus fastuosos éxitos: viaje-paquete a San Francisco y ¡Festivales internacionales de televisón!, cuando yo llevaba años lidiando con la hija de un asociado al Colegio Nacional y quien fue musa para grandes poetas y escritores, pariente de un Premio Nobel y por buen tiempo emparejada con un futuro, anunciado Óscar.
Cuando, digamos, venía a relatarme su maravillosa estancia en el Cannes BBC, Telemundo y compañía, mis oídos odiaban las historias del Cannes-Cannes -jeje.
Por lo demás, ese pobre hombre al cual aliviar, estrenaba nietos gemelos requeridos -según su abuelo- de vigilancia continúa -no fueran a conculcarles la libertad demasiado pronto, jeje.  
Al hablar, precisemos realidades y esfuerzos. 
Monumental esfuerzo hecho por todas y todos, ¿para qué y quién? Acostumbro presumir cuán bien les fue a mis crías estudiando en escuelas públicas y compararlo muy ventajosamente con el de mis viejos compañeros que enviaron a los suyos a instituciones privadas, algunas, las más caras. A nombre de ese gasto muchos se engancharon en absurdos empleos o justificaron prácticas deleznables: aviaduría, competencia desleal... Echemos cuentas.
El PRD permitió a muchos ese lujo y comprarse casas y autos mejores o peores, viajar y demás, nuevamente ¿para qué, en términos individuales y de la colectividad?
Pasaron treinta años y desparecen y matan, en caliente o por hambre y enfermedad, uno y una a uno y una. ¿Lo invertido adónde fue a dar?
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Hago estas observaciones porque soy un caso muy ilustrativo de inutilidad social, que se contrasta con su bisabuela y su abuelo para determinar cuán voluminosa es.  
Acuñé dos vagos conceptos que me lo recuerdan: La deuda, El justo pago a la tierra.
Regularmente entro a casa, prendo la luz, voy al baño, reviso los materiales de muros y techos, etc., haciendome la obvia pregunta: ¿de dónde salieron esos privilegios que disfruto?
Claro, no soy acrítico y me surgen muchas dudas: ¿necesito tantos muebles, que además son de madera y representan muchos destrozos?; ¿para qué tienen los vecinos gigantescas pantallas de plasma?, y demás. 
No para el asunto y da varias vuelta. Primero, Esas cosas proporcionaron empleo, luego, Por ellas arrasaron bosques, expulsaron campesino, nos moriremos ahogados por basura o en apocalipsis del cambio climático.   
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Escribo estas notas automáticamente y saliéndome del vago guión que hice para el último viaje. Ahora quiero terminar con una perogrullada sin perogrullo para nuestro Ejecutivo Ramplón y su distante compadre, Amigo Accidental. 
-Miren, par de culeros -les diría un estalinista trasnochado. -Cuando llegue la revolución se meten por donde puedan el cheque, la fiaca romántica, Cannes-Televisión y lo demás. 
Estalino, pondrémosle por nombre, encuadraría de perlas en algunas barbaridades comentadas hasta aquí y enjuiciado merecería ¡cuello!, pues si los perredistas probaron su inutilidad, él más. 
Lo traje a cuento porque, en efecto, llegada una revolución las viejas verdades desaparecen, al menos hasta cierto límite. 
¿Nos mintió el socialismo revolucionario -mentado así para englobar todas las corrientes- de los siglos XIX y XX? No y pueden preguntarle al Zar, los imperialistas Estados Unidos y hartas mercancías, relaciones, costumbres que presumían su necesaria existencia? 
El beligerante feminismo ruso no lo inventó el Partido Bolchevique, quien a cambio le dio corporeidad, produciendo notabilísimos avances. Lo mejor de éstos se esfumó en la primera década.
Contemplando el triste proceso, Rosita Luxemburgo pronunció aquellas sabías palabras que cito de memoria: Nuestros compañeros y compañeras creían iniciar una transformación planetaria y nosotros les incumplimos.
Si bien Estalino se pasó hartísimo cuando una madrugada, borracho tenía fijos los ojos en la glorieta frente a mi casa, con una cantaleta:
-Eso no estará aquí cuando llegue el socialismo. 
-¿Qué? -terminé preguntándole.
-Los árboles, la fuente... Pinches frivolidades.  
Me congratulé cuando el muro de Berlín se vino abajo, pues el socialismo real era un monstruo cuyos tentáculos se hacían sentir muy lejos en todo -machismo, homofobia, comentarios de Estalino- y años después aquí al lado -Sudamérica, pues- asomó la nueva utopía que descubría a un enemigo tan viejo como los enunciados por Carlitos y su carnal Federico: el patriarcado.
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Tomo apuntes aquí para no precisó qué luego. 
Dejé dolorosamente a la Tic por poderosas razones y no me detendrán ni mis plumazos.
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Un buen historiador es inestimable y hoy el único que conozco dijo: Esperábamos que el régimen (el inaugurado en 1929, a pesar de Cárdenas, perdonarán ustedes) cambiara en 2000; no resultó así y hoy tal vez lo hará.
             
                                                       

viernes, 23 de marzo de 2018

En pocas palabras

Guardo para mí los cuadernos personales, excepto Desde la azotea, adónde llega solo lo trasegado.
Hablo para Él y el Nuevo, como les llamo porque no quise concebirlos hijos sino crías de las cuales por ventura se me dio el encargo. También a E y S, nietos; a las hermanitas y hermanitos con quienes comparto mi envejecimiento; a compañeras y compañeros, no importa cuánto nos hayamos tratado; a la Tic, Mía, la Niña y la Seño, amores o entreveros tardíos, y a esos poquitos, tesoneros visitantes. 
La Mal nombrada usó para su tesis una cita que tomó de aquí: Uno se inventa muchas veces frente al espejo propio y ajeno, hasta resultar irreconocible; apenas entonces empieza a ser cierto. Así hice en estos lados.
Meses atrás se produjo el milagro: la foto que odiaba desde siempre trajo a un simpático pequeño de tres años desdiciendo el protocolario acto familiar con un amoroso gesto cuyo objetivo está fuera de cuadro: su valle, sus montañas, su campesina hermana mayor. 
Es él quien me soporta cuando envejezco como un personaje que pareciera fractura y nada más. Aunque basta con ello para sentirme orgulloso, frecuentemente repito: a veces quererse cuesta trabajo.
Escribí por gusto, terapia y órdenes de los tres exilios que me formaron, según habrán escuchado ya: los de mis padres, millones de campesinas y campesinas transladándose a las ciudades y el hermano pequeño rumbo a una realidad propia.
Daba lata y más lata, quería no estar, convertirme en sombra sin literatura, tal cual. A eso se debe el último viaje.