domingo, 20 de enero de 2019

Sentencias. maquilas y huachicoleros

Busco, también cómo contarles, nietos, y para variar lo primero aquí es lo último.
Un viejo con mochila al hombro siempre será buena noticia, dije al principio de este cuaderno y en otro veo a dos hermanitas limpiar mi casa para que la Inesperada venga por fin. Entonces, ¿cúal viaje? Pregunten a Madre Coraje o Impronunciable, a quien no veré más, así ande los lugares donde nos conocimos, o a nuestra revolución mundial, de la cual me despido a su vez, mientras aparentemente sigo persiguiéndola.
Está muriendo la Ella del departamento con Él, informé, y recién tuve un pequeño sangrado interno cuyo origen persigo. Entretanto, se produce la tragedia más reveladora.
¿Hacerse estudios cuando el país exhibe sus pústulas?
"Familias prefieren meterse al huachicoleo que ser peones agrícolas" titula un diario. “Ganan 500 pesos como halcones (vigilantes) en el huachicol y 250 o 300, como ayudantes en el campo, pues prefieren el dinero fácil”, puede leerse después. Los escenarios son los mismos que presenciaron "la guerra contra el gasolinazo", cuya crónica empecé dos años atrás, como premoción (Cronicar).
   

"Si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para oírlo, ¿hace algún sonido?", habría que preguntarle al autista yo, quien cree no existe sino lo por él percibido y como veo cedros, oyameles, pinos, uno por uno, y pierdo la sierra, ustedes, nietos, ateniéndose a mí, del México 2019 sabrán nada cuando crezcan.
Últimamente ya ni a las grandes noticias atiendo y según parece AMLO se lleva el gato al agua, sus congresistas son desastrosos y lo demás vaya a saberse, pregúntenle a los Malditos del dinero.
El movimiento social está en suspenso, quitando las maquilas fronterizas, que representan muchísimo, tengo por seguro desde 2003, cuando fui a visitarlas para confirmar los informes de sindicalistas durante una década atrás.
Busco entre mis notas, encuentro esto escrito mientras hacía un documental para la Coalición Trinaciónal Pro Justicia en las Maquila.

MAQUILAS, CORRECCIONES 
PARA EL CLIP DE INTRODUCCIÓN

Texto en imagen, con el que se empieza.

A fines de 1980 los acuerdos que conducirían al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, propician el vertiginoso crecimiento de maquiladoras en el lado mexicano de la frontera con Estados Unidos.

Las plantas pertenecen a grandes corporaciones y, sin regulación alguna, impactan terriblemente en las condiciones laborales de l@s trabajador@s, en el medio ambiente y en la vida de las comunidades a ambos lados del río Bravo.

1989-1990. Sindicatos, grupos religiosos y ecologistas de los Estados Unidos y un pequeño número de obreras y obreros mexicanos de las maquilas, se reúnen para discutir la necesidad de crear un organismo.

Dan forma además a normas de conducta que eviten la contaminación ambiental y que establezcan condiciones justas de empleo, de salud y seguridad laboral, y de responsabilidad de las empresas hacia las comunidades.

1991.

Surge la Coalición Pro Justicia en las Maquiladoras como organización transforteriza, y se trabaja en detener la firma del Tratado de Libre Comercio por la vía rápida. La indiferencia de los gobiernos de los dos países, la total falta de control sobre la forma de proceder de las corporaciones, y la corrupción de los sindicatos mexicanos, confirman que la lucha será larga y difícil.

1992. CJM produce el documental Stepan Quemical, denunciando la contaminación en una comunidad mexicana.

1994. La Coalición su primera queja por violación al derecho de asociación, dentro de los acuerdos paralelos por cooperación laboral, del TLC.  

(EN INGLÉS: CJM FILED A COMPLAINT UNDER THE SIDE AGREEMENTS FOR LABOR COPARTION UNDER NORTHE AMERICAN FREE TRADE AGREEMENT, NAFTA.)

Recibe, entre otros, el premio de la organización de derechos humanos Letelier-Moffitt Memorial y el premio a la paz de la Princeton Commuinity.

(EN INGLÉS: Letelier-Moffitt Memorial Human Rights Award, y Princeton Commuinity Peace Awards).
1996, La Coalición crea el cargo de Directora Ejecutiva y nombra para él a una extrabajadora de Sony en Matamoros. Da así un gran paso para animar la organización de las obreras y obreros de las maquilas.
Al mismo tiempo se suman organismo canadienses y la CJM se vuelve trinacional. Para entonces es creciente la participación de organizaciones laborales mexicanas.
1997. Se apoya a los trabajadores y trabajadores de Costume Trim, en Valle Hermoso, Tamaulipas. En el 2002 la empresa indemnizará con diez mil dólares a cada uno, sentando un precedente para la comunidad.
Paralelamente da principio la lucha de las obreras y obreros de Hang Young, en Tijuana, Baja California Norte, que reunirá en su apoyo a importantes organizaciones sindicales.
1998. La Coalición realiza su primer taller trinacional sobre salud y seguridad, con la ayuda de la Universidad de California en los Ángeles (EN INGLÉS: UCLA/LOSH).
Para entonces en Estados Unidos se la considera como una de las 120 organizaciones no gubernamentales más activas.
2000. Los trabajadores de DURO, en Río Bravo, Tamaulipas, inician su lucha, plantándose por diez meses en la plaza principal. Con la complicidad de las autoridades laborales, un sindicato corporativo les roba el recuento por la titularidad del Contrato Colectivo.
CJM presenta ante el organismo encargado de los acuerdos paralelos por cooperación laboral del TLC,el primer caso enfocado 100% a los problemas de seguridad en el trabajo, de las plantas de Auto Trim y Custome Trim.
2001.La importancia que adquieren las luchas en la maquila conduce a la firma de un acuerdo de solidaridad con la Unión Nacional de Trabajadores.
La Coalición recibe el premio Paradox, de la fundación TIDE, como la institución pionera en el trabajo transfronterizo.
La perspectiva de género ha sido incorporada al trabajo de la Coalición, y los integrantes de los tres países designan por primera vez a una representante de México para presidir su directiva.
2004. CJM apoya a las 1800 trabajadoras y trabajadores de LG, en Reynosa, Tamaulipas, cuando la empresa cambia de nombre para evadir el reconocimiento de antigüedades de más de 25 años.  
NUEVO TEXTO DE CARMEN JULIA
Con la llegada de la fecha para el recuento nos dimos cuenta de que la CROC trajo a sus golpeadores profesionales. No eran trabajadores, tenían aspecto de pandilleros. Venían con sus manoplas, sus palos… Vimos cómo entraba un carro con estos hombres, que sacaban armas y las metían a la empresa, un día antes de las elecciones…
Les daban un papel, los tomaban de un brazo y les decían: “Vota por este sindicato”. Los trabajadores sólo se nos quedaban viendo. Estaban totalmente aterrados.
¿Donde quedó el material filmado, Él?
Después hice esto:

“Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo (…) Cierras los ojos un momento, o te das vuelta para mirar a otra parte, y aquello que tenías delante ha desaparecido.”
La novela de Paul Auster vino a la cabeza de uno al inicio de la reunión anual de la Coalición Pro Justicia en las Maquiladoras. Y con la novela un libro de ensayos de Martin Berman: “Todo lo sólido se desvanece en el aire”.
La novela y el libro se escribieron en los 1980, durante los inicios del proceso mundial que trajo a México, ya en cascada, las plantas a las que buenos motivos se les niega el nombre de fábricas y cuya tardanza en aparecer a la vista inquietaba ahora, en el paseo que nos daban en un camión y un microbús.
Era el tercer día de descubrir un mundo en el cual se revela descarnadamente lo que mueve al mío. Pareciera tenerse tan poco en común con la vida cotidiana de estas mujeres, sobre todo, y de estos hombres, como las de ell@s entre sí: trabajador@s de las maquiladoras del norte, oaxaqueñ@s y chiapanec@s que apenas empiezan a toparse con ellas, y activistas sindicales, religiosos y de causas ciudadanas de Estados Unidos, Canadá, Honduras, República Dominicana, Holanda, Corea…
Poco tengo que ver en apariencia, pero se diría que mis quejas de todos los días, las de mi hijo mayor y los amigos, las que escucho o presumo en el Metro o en la calle de la ciudad monstruo de donde vengo, aquí anuncian sin dudas, y no sólo sospechan a lo vago, un destino sobrecogedor. Por eso la novela de Auster me anda por la cabeza con sus visiones de futuro en las cuales el presente se proyecta y se revela.
Desde el camión y el microbús que nos llevan a la visita al parque industrial, las extraordinariamente dispersas orillas de Río Bravo, Tamaulipas, improvisada como ciudad justo durante las últimas dos décadas, quedaron unos diez kilómetros atrás y no topamos sino la pobre hierba tropical que permiten los arenales de la región. El llano tiene un aire no de campo sino de lote baldío, que reconoce cualquiera que haya nacido en las afueras de una urbe, enfebrecida por crecer. Un lote baldío inmenso.
Por una interesante serie de motivos, las zonas fabriles se levantan siempre en lugares retirados, pero esto es un exceso inexplicable incluso considerando la presencia de Reynosa, la ciudad contigua. ¿Por qué aquí las colonias obreras no crecen cerca de las plantas, si de seguro nadie espera fraccionar para gente de mayores recursos estas tierras flacas? ¿Hubo quienes creyeron en una proliferación sin fin de las “golondrinas”, como pronto llamaron a las maquilas?¿O fueron las protestas de los primeros años por sus efectos sobre las comunidades, las que crearon este colchón?
La Coalición tiene sus orígenes en una reunión celebrada en 1989, que resultaba de la angustia y de un una cierta dosis de ingenuidad: la libertad irrestricta del capital, de la cual eran producto los acuerdos comerciales que conducirían a la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), podía frenarse. Las fuerzas que se reunirían para ello no eran despreciables: las dos mayores centrales sindicales, grupos ecologistas y comunidades de numerosas las Iglesias cristianas, algunas con acciones en empresas trasnacionales. Todos ellos de los Estados Unidos. De México asistían trabajador@s de las maquilas, a solas o en pequeñas organizaciones 
Para entonces General Motors, Johnson and Johnson, ITT, Dupont, Azarco, General Eletric y otras muchas corporaciones habían montado plantas a lo largo de la frontera mexicana. Decenas de miles de empleos se perdían en Detroit, Chicago, etc., y poblaciones de la franja próxima al norte del Bravo conocían lo que se calificaba de epidemias de enfermedades degenerativas relacionadas con tóxicos.
En Brownsville se seguía con alarma la forma en que en Matamaros, a tiro de piedra, la llamada Hilera Química arrojaba a las corrientes de agua cantidades de xileno que rebasaban 53 mil veces las normas ambientales, y el pentaclorofenol, un célebre cancerígeno, andaba libre por el viento. Al cabo de dos años en la población texana se registraban 36 casos de niñ@s que nacían con cerebros incompletos, y los abortos indeseados advertían convertirse en tema de todos los días.
Allí mismo y en otras ciudades de Texas, de Nuevo México, Arizona y California, los centros maquileros de Nuevo Laredo, Ciudad Juárez, Nogales, Tijuana y demás, las emisiones del propio xileno, de petroleum, de naftalina, metileno, etilbenzeno, cromo, plomo… alcanzaban proporciones de hasta 250 mil veces por encima de los estándares aprobados, y aumentaban los enfermos de lupus, leucemia y otros cánceres.
Si las organizaciones de los Estados Unidos representadas en la Coalición que se formalizaría en 1991, aspiraban a detener el pandemonium que daba la impresión de presagiarse, debían actuar más allá de la frontera, donde por lo obvio la historia se repetía geométricamente, de modo que, por ejemplo, los recién nacidos con anacefalia en Mamamoros, Nuevo Laredo y su entorno no eran 36, como en Browsville, sino justo diez tantos más: 360.
En esa misma zona de Tamaulipas cientos de miles de personas, en buena parte llegadas del centro y el sur de México, vivían condiciones que en la gigantesca capital del país sólo quienes habitaban en las proximidades de los tiraderos de basura podían imaginar: ríos y arroyos que traían muerte, lodazales que no había modo de evitar y que producían un rosario de enfermedades, y una miseria detenida un momento antes de estrangular únicamente porque a cambio del magro alimento y las casuchas de cartón y lámina, se dejaban cachos de manos, brazos, pulmones, y se contribuía a un régimen en el cual años después Ciudad Juárez descubriría la intimidad del mundo de mujeres alentado por las maquilas: unas 400 jóvenes violadas, torturadas y asesinadas, y decenas de miles objeto de acoso sexual, cumpliendo en un número significativo el papel de madres solteras.
Las imágenes de la novela que poco antes, en 1987, Paul Auster publicaba, parecían una fantasía del horror: “cada día se produce un cataclismo”, “hay personas tan delgadas que a veces se las lleva el viento”, hay clandestinas carnicerías humanas y sectas llamadas de “los perros” o de “las serpientes”, según la forma de vivir a rastras, sin levantarse jamás, confiando en redimir así el pecado y detener la desgracia.
Pero el país detrás de estas imágenes resultaba familiar para la época: seres humanos trabajando a comisión como pepenadotes de desperdicios, por ejemplo, que por las noches espantaban el frío cubriéndose con periódicos en edificios semiderruidos, parques y estaciones de Metro.
En todo caso, ¿era menos absurda la historia de Tere, quien nos guiaba en el paseo al parque industrial, inutilizada del túnel carpiano de la mano derecha y de los tendones del brazo y el hombro del mismo lado, por quitar rebabas a cilindros para helicópteros militares en un movimiento repetido 870 veces por hora?  
El parque industrial aparece al fin, y con su vista vuelan las animadas propuestas de los chiapanecos y la animada memoria de uno sobre las luchas fabriles en los 1970, en torno a manifestaciones, reparto de volantes, reuniones semisecretas en la esquina y demás.
Rodeado de nada, con una sólo acceso para vehículos vigilado por policías industriales, aquello es una virtual zona franca.   
EL VIDEO. EMPIEZA CON MARTA HABLANDO, LUEGO SE LA DESCRIBE (LA MUJER, MARTA OJEDA, HABLA DESDE EL VOLANTE DE SU AUTO por LA CARRETERA ENTRE RÍO BRAVO Y REYNOSA. MADURA, morena, fuerte, bajita, extraordinariamente ENÉRGICA TODO LO HACE ASÍ, sobre el camino, como si el tiempo la persiguiera o anduviera delante de ella provocándola.
En 2019 hay una secta que tiene el descaro de pedir apoyo económico para "dar luz" a las y los maquileros en su renancimiento. No saben cuánto trabajo militante hay invertido allí, oculto al llegar nuestra "guerra contra el narcotráfico", pretexto ideal para acallarla.
2019
 
 

lunes, 10 de diciembre de 2018

Una lideresa

Sigue a Coyuntura y Dimensionar. ¿Solo dos apuntes al historiador invitado? Más bien unos mil. Cada quien cree lo que necesita, fuera y dentro de la Academia.

Diana Sánchez Barrios es la idonéa hija de Alejandra B., quien por tres décadas lidereó el comercio en vía pública capitalino con prácticas que envidiarían nuestros históricos dirigentes corporativos.
La "niña" obtuvo permisos para su gente en parques y grandes arterias de nuestro Centro y alrededores hasta el pasado día 30 y los extendió a discreción -¿estará pensando retirarla en 2024?
Fue perredista y luego, como casi todos sus correligionarios, pasó a Morena. Desde allí asesoró la campaña del nuevo alcalde en Cuauhtémoc, viejo coto bejaranista (por Bejarano, Señor de las ligas, quien probó la prisión con un tal empresario Ahumada y gracias a Rosario Robles, compinche mayor que tenía todo para ser nuestra primera Presidenta, luego fundamentalisima operadora del hoy defenestrado Enrique Peña Nieto y así traidora máxima).
He aquí a Barrios II. Al lado suyo nuestra nueva Jefa de Gobierno.
Neoliberales y caudillos y caciques, resulta la fórmula, estimable historiador invitado, y no dice palabra al respecto.
Nada más constante en México que aquéllos segundos, sirviéndose a sí en sociedad con quién fuera: un tiempo, usureros; más tarde, capitales extranjeros y la burguesía creada exprofeso, incluyéndolos. 
Hoy repetirán esa receta, quiéralo o no AMLO, que para su control necesita rehacer el presidencialismo. 
Gracias, Sra. Barrios II, por servirme de ejemplo. Ahí platique con nuestro Dr., que no la vio venir, jeje.

 

sábado, 8 de diciembre de 2018

Dimensionar

¿Para qué escribir esta nota obvia en apariencia?
Hago dos comentarios al historiador invitado:
Sintomáticamente siempre desestimó al cardenismo, Dr., dando por seguro que se limitó a confirmar al entonces nuevo régimen. 
Su linealidad, apreciado señor, tiene virtudes y defectos. Le importa solo el Estado y no ve hacia abajo, como es natural en quien jamás tento esas partes. Así se pierde lo que la sociedad construye aunque no parezca. Otros apreciamos un continuo viniendo de lejos, fracaso tras fracaso relativos, pues condicionaron al poder. ¿Sin él habría, por ejemplo, ejido, sindicalismo autónomo, normales rurales socialistas, coyunturas que pudieron conducirnos a otros lados, gracias a las cuales el régimen posrevolucionario desvió en más o en menos, para bien y mal común, su érratico camino? Porque no hubo curso recto durante ese largo periodo.
La segunda anotación que le hago se refiere al presente, cuyas alternativas populares no distingue.
En su argumentación falta eso llamado gran utopía. Queda claro: también usted responde a mentalidades de clase.

Dimensionemos otra vez: se fueron quienes gobernaban el país hace cuatro décadas como herederos de un régimen centenario.
Si las instituciones y poderes fácticos están intactos, ¿cuánto se transformarán dirigidos por algo que recuerda a los caudillos y caciques imprescindibles en estas tierras desde cuando menos nuestra guerra independentista, doscientos años atrás (Coyuntura repite y no lo que digo).
Leo a un historiador respetable, cosa relativamente inusual por aquí, pues quizá nos mal guio. El fin del principio, llama a su artículo (https://www.eluniversal.com.mx/columna/lorenzo-meyer/nacion/el-fin-del-principio?fbclid=IwAR1o37jUGrjFIOL62vHdbNtPeLsrmDqNrlBbH_nojdQ2uAud7vqKG3lwms4).   "Si el proyecto de AMLO se materializa (condiciona los hechos, obsérvese), entonces, con el final del gobierno de Enrique Peña Nieto (...) ese sistema que se inició con la caída de Porfirio Díaz (1911...) sería un nuevo ancien régime... 
"La peculiaridad del potencial nouveau régime que está naciendo (hay un contrasentido en el discurso, Dr., permítame decirle, jeje) es que AMLO y su partido alcanzaron el poder desde la oposición abierta, sin recurrir a la violencia..."
No hay "ruptura en el ejercicio del poder", continúa nuestro invitado -jeje-. "Ese siglo priista, se caracterizó, en su segunda mitad, por la capacidad de la clase dirigente para administrar su decadencia, por prolongarla hasta el momento en que, sin otra salida viable, aceptó entregar el poder..." Demasiado líneal su argumentación, ¿no cree, don Lorenzo?, que le permite una espléndida conclusión: "Desde esa perspectiva, AMLO y su movimiento bien pueden explicarse como subproducto de esa ´larga guerra de retaguardia´ del PRI..."
Hay quienes desesperan comparándonos con el movimiento francés (https://www.elmundo.es/internacional/2018/12/08/5c0be939fdddffeebb8b4628.html).
-¡Así se hacen las cosas! -gritan.
-Tal vez falta poco -pienso y recuerdo el proceso transicional español, de los años setenta, y su fin de régimen. 
-Era indispensable -aseguran y sé que antes vivían allí un auge popular y lo echaron por tierra para ahora...
¿Hacia dónde mirar? ¿Nos los indicarán los mismísimos Estados Unidos? 
En Venezuela había un Chávez, Lula gobernaba Brasil y vean. 
Como cualquiera, México es pecualirísimo y tiemblo observando a Morena, PRD mal refundado y con terribles apéndices. 
-Caudillos y caciques, caudillos y caciques -repito y repito. 
-Sólo el pueblo salva al pueblo -decía Filiberto.
-¿Cúal? -le pregunto conociendo la respuesta.
-En Inglaterra -afirmaba Tariq Ali meses atrás- el Partido Laborista volvió a ser izquierda, se radicaliza y de celebrarse hoy las elecciones... Y en Nepal...
Información y más información, vaga, muy vaga.   
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